ORGANIZAR EL TIEMPO EN EL TRABAJO
Carlos Mora Vanegas
Saber escoger el tiempo es ahorrar tiempo. Francis Bacón
Muchos son los gerentes, aun el personal de las empresas que se quejan constantemente de que no les alcanza el tiempo para desempeñar eficientemente sus funciones, las tareas que se le asignan y desde luego, ello afecta seriamente la productividad, generando muchas veces un comportamiento organizacional en donde su clima deja mucho que decir.
Es por eso, que las funciones a desempeñar las tareas deben estar bien descritas evaluar que ellas en ningún momento pueden conllevar a repercusiones negativas, si al describirlas no se determinó su alcance dentro de un tiempo establecido para lograrlo.
No olvidemos que es muy válido lo que se señala, que los expertos en gestión empresarial se han dado cuenta del estrés que supone para los trabajadores estar tanto tiempo en la oficina agobiados por plazos que hay que cumplir, informes que revisar o trabajos que rehacer. A la vista de la mala gestión del tiempo que se suele tener en los trabajos, han salido al paso tesis o ideas de gurús en recursos humanos que apuntan hacia la necesidad de aprovechar mejor el tiempo en los lugares de trabajo, con una planificación adecuada para así poder disfrutar mejor del tiempo de ocio, que este sirva para cargar las pilas y volver el lunes a la tarea con el ánimo renovado.
Al respecto de esta realidad nos aporta Biensimple en secretariadedireccion.com, que
El saber administrar el tiempo es crucial en todo emprendimiento, porque de esto depende el que puedas cumplir con todas las tareas y a su vez contar con mayor tiempo para el disfrute personal como asegurarte un equilibrio físico y mental.
Ante todo tienes que realizar una planilla de tres columnas en la cual detalles las labores a realizar en orden de importancia; anota:
- Tareas asignadas que tienes que cumplir
- Fecha de entrega de estos trabajos
- Observaciones y comentarios acerca de ellas
Actualiza esta planilla cada vez que se te encomiende un nuevo trabajo y suprime las que ya has realizado, de este modo no obviarás ninguna.
Cuando llegues al trabajo revisa la lista de tareas, de esta forma podrás saber qué es lo que tienes por delante en el día y que labores son las más urgentes.
Se sugiere determinar el tiempo que se necesita para cumplir cada labor de esta forma se podrá armar un plan de trabajo diario realizable, es importante ser realista a la hora de calcular el tiempo.
Si el tiempo que se precisa para realizar las labores es mayor que el de nuestra jornada laboral, se recomienda ir suprimiendo las tareas que no son tan urgentes y que se puedan hacer al día siguiente.
No olvidar asignar un tiempo para hacer pausas durante el trabajo, para tomar un descanso, el almuerzo o un refrigerio. Es sumamente importante que se cuente con momentos para desconectarse del trabajo.
Se recomienda con criterio planificar el orden en el que se realizarán las tareas, resolviendo primero las que implican algún compromiso con otras personas y después las que tienen que ver con las necesidades personales.
Una vez que se haya estructurado todo el plan de de labores diarias, hay que trabajar con empeño pero sin presiones innecesarias. Es importante que se use este esquema todos los días para mantener un buen ritmo de trabajo, a medida que adquiramos practica en su uso, ya no se estará condicionada por la improvisación y el estrés por la falta de orden.
monografía.com al respecto comenta, que para poder aprender a valorar el tiempo y a planificar el estudio y el trabajo, tanto a corto como a medio y largo plazo, es imprescindible:
- Identificar metas, objetivos y prioridades.
- Conocer las prácticas habituales en cuanto a la organización y planificación del tiempo.
- Conocer el ciclo vital de trabajo y adaptar la planificación del tiempo.
- Seleccionar las estrategias más idóneas para alcanzar las metas, los objetivos y las prioridades.
- Lograr habilidades suficientes en la administración del tiempo que sirvan tanto en la vida académica como en la vida profesional.
En definitiva comenta oei.es, una de las necesidades que el mundo actual nos está planteando, es la de saber organizar nuestro tiempo. Una de las causas más frecuentes de ansiedad y de falta de eficacia en el desempeño de nuestras tareas es precisamente la falta de habilidad en este terreno. El consumo indiscriminado de productos que suponen inversión de tiempo genera aprendizajes inadecuados para mejorar nuestras habilidades en la gestión del tiempo. La televisión puede ser una fuente de consumo indiscriminado de productos audiovisuales o, por el contrario, una buena herramienta para aprender a seleccionar con anticipación, escoger y disponer de nuestro tiempo en función de aquellos programas que nos resulten más atractivos. Esta es una pauta que sin duda puede colaborar a hacer un buen uso de este medio y que a la vez permite que organicemos nuestro tiempo de forma cada vez más autónoma y responsable. Educar a nuestros hijos en la selección previa de programas y limitar sin concesiones el tiempo máximo de exposición televisiva es una buena práctica de educación familiar. Esta práctica debe iniciarse a partir de los primeros años de vida y debe continuar para que nuestros hijos aprendan a relacionarse con la televisión
- Fuentes debidamente señaladas
- Docente de postgrado, Área de postgrado Faces, Universidad de Carabobo. Exatec.
