LA REALIDAD DE LA MUJER EN LA ALTA DIRECCION
Carlos Mora Vanegas
El éxito no se logra sólo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización. J.P. Sergent
Muy interesante ha sido en los últimos años, el rol de la mujer en la alta dirección, pero también lo es su desempeño, desenvolvimiento, logros alcanzado, aspecto que no puede ser ignorado y que permite evaluarse que tanto es oblga a evaluar su desempeño, logros.
Se dice, que ahora se están realizando numerosos estudios sobre las mujeres que están en altos cargos para poder conocer cómo han podido llegar tan lejos y saltado todos los obstáculos. Estos estudios ya están dando resultados importantes con varios rasgos que llaman la atención. Por un lado se trata de mujeres con una gran capacidad de trabajo y formación y por otro lado tienen una personalidad que les da optimismo para llevar adelante sus objetivos, con valores muy sólidos. Son conscientes de que no se puede hacer todo, refiriéndose a la famosa conciliación, pero no por ello han renunciado a formar familias en una gran cantidad de casos.
Señala entretodas.net , que la representación femenina en 2008 tan solo creció en un 0,41% respecto al año anterior.
“• Más de un millón de mujeres, un 20,30% del total, ocupan hoy puestos de alta responsabilidad en las empresas españolas
“• Educación, asistencia sanitaria y servicios sociales son los sectores que concentran un mayor número de mujeres en puestos de alta responsabilidad
Un total de 1.015.756 altos cargos en España son ya ocupados por mujeres, del conjunto de más de 5 millones de cargos contabilizados por el BORME (Boletín Oficial del Registro Mercantil), lo que equivale a una representación femenina del 20,30%.
Recogiendo los datos de las seis figuras de mayor responsabilidad empresarial (Administradores, Consejeros, Consejeros-Delegados, Presidentes, Vicepresidentes y Directores/Gerentes), las mujeres que desempeñan alguna de estas funciones ascienden hasta 1.015.750, frente a los 5.003.086 del total, lo que equivale a uno de cada cinco puestos.
Lo cierto, que sobre la relevancia y alcance del tema, nos aporta compromisoempresarial.com, que se han establecido reglas a la vez visibles e invisibles en torno a la norma “masculina” de la que las mujeres a veces encuentran difícil adaptarse al entorno profesional: aún en muchos sectores los colegas masculinos y femeninos y los clientes no consideran automáticamente a las mujeres como iguales a los hombres, las mujeres deben adaptarse más de lo necesario a los estilos y actitudes “masculinos” de trabajo.
Con el paso de los años, las mujeres disponen de una excelente preparación y experiencia, muchas mujeres, entre los 30 y 50 años, ocupan importantes responsabilidades en sus empresas, pero los puestos de alta dirección de las mismas se les resisten. La pregunta es ¿por qué?
Nadie duda ya de las capacidades de la mujer para ir asumiendo cada vez mayores responsabilidades en las empresas, pero entonces ¿cuáles son las razones de que el número de éstas en puestos de alta dirección sea tan reducido aún?
compromisoempresarial.com, nos agrega, que según un estudio realizado por Adecco la IV Encuesta de la Mujer Directiva de julio de 2010, para el 43% de las directivas españolas el principal obstáculo en el desarrollo de su trayectoria profesional ha sido la escasa representatividad de la mujer en puestos de dirección. Los estilos de dirección rígidos (32%), las reuniones a última hora de la tarde (13%) y la discriminación salarial (12%) son dificultades que aparecen a continuación. Además la ausencia de políticas de conciliación ha sido una gran barrera en el propio desarrollo profesional del 22% de ellas.
Para ser un buen directivo una de las competencias básicas es el liderazgo. Muchos hombres aún asocian los estereotipos del éxito profesional en la empresa a las cualidades habitualmente atribuidas a los hombres. Siguen considerando a las mujeres demasiado emocionales, menos luchadoras, peor adaptadas a la gestión de unidades de producción, con menor capacidad de tener espíritu de iniciativa y de implicarse en la empresa.
A altos puestos en la empresa se accede, la mayoría de las veces, por méritos y a través de la red de contactos. En el resto del mundo laboral –administración pública, universidad, enseñanza media, profesiones liberales– no ocurre lo mismo, y la representación de la mujer es mayor y más equitativa en todos los niveles. Por ejemplo, según comenta una directiva de una empresa de headhunting, su trabajo empieza con la localización de candidatos que estén realizando las mismas funciones que la posición que pretende cubrir. En esta fase se encuentra ya con una limitación clara para valorar candidatas: la proporción de candidaturas hombre/mujer refleja la realidad actual del mercado.
Nos proporciona además la fuente señalada, que las mujeres suelen tener más dificultades que los hombres en las cuestiones de networking, ya que no disponen del mismo tiempo libre para fomentar sus redes informales con sus jefes, pues deben ocuparse de cuestiones como el cuidado de la casa y los hijos.
Se han establecido reglas a la vez visibles e invisibles en torno a la norma “masculina” de la que las mujeres a veces encuentran difícil adaptarse al entorno profesional: aún en muchos sectores los colegas masculinos y femeninos y los clientes no consideran automáticamente a las mujeres como iguales a los hombres, las mujeres deben adaptarse más de lo necesario a los estilos y actitudes “masculinos” de trabajo.
Además, las mujeres tienden a ser excluidas de las redes informales dominadas por los hombres dentro de las empresas, que son esenciales para el desarrollo de la carrera profesional. El problema se ve agravado por la suposición que muchos empleadores tienen de que las mujeres, inversamente a los hombres, no son capaces de consagrar toda su energía y su tiempo al trabajo remunerado debido a sus responsabilidades familiares. Por consiguiente, las mujeres no disponen de las mismas oportunidades que los hombres para ejercer los empleos de responsabilidades más altas y que favorece
Finalmente nos comenta mujeresycia.com, somos muchas en el mercado laboral pero pocas en los altos cargos de las empresas: un 24% a nivel mundial. Un 34% de las empresas en el mundo no cuenta con mujeres en niveles gerenciales, cifra que en España aumenta al 36%.Sorprenden Polonia, Turquía y México para bien, desciende mucho Brasil, Argentina sube lentamente y los nórdicos sorprenden con la escasísima presencia de mujeres en altos cargos, todo ello se obtuvo se señala del estudio es de la consultora Grant Thornton
En definitiva se comenta, que según el International Business Report si a nivel mundial el promedio es del 24%, América Latina no está tan mal porque alcanza un 28% de las 36 economías del mundo. En la Unión Europea destaca Polonia y España registra un porcentaje del 26% lo que la hace estar algo por debajo del porcentaje mundial.
Fuentes de información debidamente señaladas
Docente de Postgrado de Faces UC, Exatec
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